Reconocer.
De lejos y a simple vista parecía no haber nada especial.
Pero cuando me detuve lo suficiente y observé con calma, ahí estaba: un pastito súper delicado con unas florcitas blancas y violetas.
Un ejemplo de que reconocer está al alcance del acercamiento y de la conexión que estemos dispuestos a mantener al observar.
Lo hubiera visto de esta manera o no, el pasto iba a seguir siendo y estando ahí.
Pero uno nunca es igual después de reconocer algo.